Hablando en blanco y negro

Cuando el color está ausente, la magia aparece.

Camino a Higeras, N.L. (2003)
Camino a Higueras, N.L. (2003)

La fotografía en blanco y negro es una de mis favoritas, y mucho más cuando se trata de fotografía análoga, de rollo como muchos le dicen.

En mi muy personal opinión este tipo de fotografía te acerca más a la esencia de la foto, a la sensación que esta te puede generar. Tal vez porque no tenemos colores que nos distraigan y podemos concentrar nuestra atención en los detalles como texturas y contrastes; o prestar atención en las miradas, gestos, expresiones de las personas.

También es cierto que algunas veces puedes usar la foto en blanco y negro, para cubrir algunas fallas y darle un plus a una foto que en color no es nada espectacular.

No cualquier toma puede hacerse o editarse en blanco y negro. Hay que cuidar que la imagen tenga blancos, negros, y grises con buenos contrastes y no que parezca una mancha gris.

Hace algunos días comencé a revisar mis viejas carpetas fotográficas, y me reencontré con mis fotos favoritas. Son fotos en blanco y negro, hechas con con film y reveladas por mi, extraño mucho todo ese proceso artesanal del revelado y la ampliación. Pero bueno, de eso hablaré en otro post.

Qué porque digo que estas son mis fotos favoritas, la respuesta es muy sencilla: porque recuerdo lo feliz que me sentía al hacerlas. En esa etapa de mi vida fotográfica era más libre, más sensible, y no me dejaba llevar por lo que la gente opinara de mi trabajo. Yo solo iba por la vida cargando una cámara y esperando sentir ese mágico impulso de detenerme para fotografiar algo.

Amo los contrastes y las texturas que da el blanco y negro, la magia del film, y el aroma del revelador. Y extraño todo esto, espero pronto encontrar un rincón donde reencontrarme con todo este proceso.

Cielo en Zuazua, N.L. (2003)
La Habana, Cuba. (2002)
Real de Catorce, SLP (2001)
Barrio Antiguo, Monterrey, N.L. (2004)


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